martes, mayo 09, 2006

No llores más.

La Biblia dice en Lucas 7:11-15.
11 : "Aconteció poco después que Jesús fue a una ciudad llamada Naín; y sus discípulos iban con El acompañados por una gran multitud".

Date cuenta de una cosa. Jesús iba con una multitud de gente siguiéndolo. Los que lo seguían posiblemente habían visto milagros. Posiblemente iban llenos de alegria. Seguramente eran de los que veían la vida con alegria, ya que sabían que él podían cambiar cualquier circunstancia.

12 "Y cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, he aquí, sacaban fuera a un muerto, hijo único de su madre, y ella era viuda; y un grupo numeroso de la ciudad estaba con ella".

Pero había otra multitud: una que sufría y lloraba. Una multitud que iba a enterrar sus esperanzas. Una multitud que lo único que le queda por hacer es llorar y lamentarse.

13 "Al verla, el Señor tuvo compasión de ella, y le dijo: No llores."

Y cuando Jesús se encuentra con esa multitud y con la persona que lleva el dolor más grande, no es indiferente. No la pasa por alto. No dice: no importa que uno sufra, a mi lado van muchos que tienen una visión diferente del mundo. Jesús se compadece de esta viuda. Ella no tenía otra esperanza que su hijo. Ya había enterrado a su esposo y ahora iba camino a enterrar a su hijo. Iba camino a enterrar sus últimas esperanzas. Pero antes que llegue a su destino se ha encontrado con el autor del vida. Con ese que dice: Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mi auqnue este muerto vivirá.

14 "Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y Jesús dijo: Joven, a ti te digo: ¡Levántate!"

Este Jesús es el único capaz de hacer revivir las esperanzas. Es el único capaz de decirle a tus sueños muertos que se levanten.

15 "El que había muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre."

Y sobre todas las cosas es el único a quien los muertos obedecen. Pues todas las cosas fueron creadas por él y para él.

Así que si vas camino a enterrar tus esperanzas. Si lo único que te queda es llorar y lamentarte. no te deseseperes. Hay una persona que puede cambiar tu vida: Jesús de Nazareth. El sigue siendo el único camino, la única verdad y la única vida que vale la pena vivir.

Ven a su encuentro. No llores más. El está a la puerta de tu corazón y está llamando. Ábrele la puerta de corazón y déjalo entrar.

2 comentarios:

rapsoda dijo...

Esa palabra me la dio Dios hace un mes y me hizo llorar mucho, era la seguynda vez que me hablaba de resucitar algo que está muerto pero Él tiene el poder para hacerlo.

Anónimo dijo...

En la busqueda de inspiración de un pasaje para apoyo a un primo por la muerte de su madre ,este relato fue el mas adecuado, ya que invita a quienes han perdido seres qeridos que no empece al sentido de separacion, Dios se hace presente para consolar y restituir las esperanzas perdidas. Dios les bendiga.