martes, agosto 01, 2006

Recupera tu fé. Parte 5

No importaba el tipo de enfermedad, tampoco importaba duración, mucho menos importaba el diagnóstico médico. Lo único que importaba es que Allí estaba Jesús. Ese era el pensamiento de la multitud.

Los hechos de Jesús lo precedeían. En las situaciones imposibles, él era capaz de cambiar las circunstancias. Los ciegos veían, los sordos oían, los cojos andaban, los muertos resusitaban. No importaba la crudeza, ni dureza de la enfermedad; su poder estaba por encima de los díctámenes científicos, de las leyes de la naturaleza y la misma lógica. Él es el hijo de Dios, el Mesías prometido desde al antiguedad, el eterno e inmutable. ......

Las multitudes lo perseguían. Sus palabras tenían algo diferente. Eran palabras de esperanza, de autoridad y de poder. Sus enseñanzas eran verticales; no admitían tergiversaciones. Sus hechos milagrosos eran sorprendentes. Quienes lo oían y quienes veían lo que él hacía querían tocarlo. Algo sobrenatural emanaba de él. Su presencia era superior a las normas de la lógica, los procedimientos del pensamiento filosófico y las leyes de la ciencia. Quienes vivieron sus hechos escribieron en Lucas 6:17-19 "Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos."

Lo sorprendente es que a pesar de sus hechos indubitables, los milagros comprobados, las enseñanzas perfectas, haya habido alquien que haya querido crucificarlo. Más sorprendente aún es que haya quienes prefieran ser ciegos, conservar sus status-quo, antes que reconocer al autor del universo. De hecho lo más sorprendente es que 2000 años después haya quienes usando mentiras y tergiversaciones, han decidido desacreditar y burlarse del Hijo de Dios. Pero de la misma manera en que quienes se burlaron de él, no tuvieron palabras para desacreditar su resurrección, un día no tendrán nada que decir ante su regreso.

1 comentario:

rapsoda dijo...

No importa el tipo de enfermedad, tampoco importa la duración, mucho menos importa el diagnóstico médico. Lo único que importa es que aquí estas Jesús. Es es el mensaje que hoy me regalas a través de mi hermano Wil.

GRACIAS PORQUE A PESAR DE QUE HACE TIEMPOS NO ENTRABA A LA PÁGINA SIEMPRE QUE LA ABRO ENCUENTRO UNA PALABRA RHEMA PÀRA MI VIDA. ERES DE GRAN BENDICIÓN PÀRA MI VIDA. DE VERDAD GRACIAS.